Lorena Domínguez
Biología, ciencia y acompañamiento manual al servicio de la escucha del cuerpo.
Doctora en Bioquímica, Biología Molecular y Biomedicina (ámbito académico).
Formación universitaria en Biología.
Formación en osteopatía, osteopatía bioenergética y psiconeuroinmunología.
Desde pequeña me ha atraído el conocimiento del cuerpo humano y aquellas labores que implicaran el uso de las manos. Ya entonces era consciente del bienestar que aportaban los masajes. Recuerdo con cariño cómo mi abuela me los pedía cuando venía a casa, porque le ayudaban a sentirse mejor con las molestias de sus piernas.
Con el paso del tiempo, ese interés me llevó a estudiar Biología y a iniciar un recorrido en el ámbito de la investigación científica. En 2005 finalicé la licenciatura y posteriormente realicé mi tesis doctoral en Bioquímica, Biología Molecular y Biomedicina. Fue una etapa de profundo aprendizaje, rigor y análisis, que me aportó una base sólida y una mirada crítica hacia los procesos del organismo.
Sin embargo, seguía latente en mí la necesidad de trabajar de una forma más cercana, más aplicada, de acompañar a las personas desde un lugar más directo y humano. Sentía que comprender los procesos no era suficiente si no podía poner ese conocimiento al servicio del contacto, de la escucha y de la experiencia corporal.
Fue entonces cuando conocí la osteopatía y, en 2012, comencé mi formación y mi recorrido profesional en el ámbito del acompañamiento manual. Encontré en ella una forma de integrar conocimiento, sensibilidad y presencia, y una manera respetuosa de relacionarme con el cuerpo y sus ritmos.
Años más tarde, con la llegada de la maternidad, se abrió ante mí un nuevo proceso de transformación personal. Este camino me llevó a profundizar en el acompañamiento emocional, a aprender a habitar el silencio y a desarrollar una escucha más amplia, libre de juicio, tanto hacia mí misma como hacia los demás. Comprendí entonces lo que significa realmente estar al servicio de otro, desde el respeto, el cuidado y la presencia.
Este recorrido vital influyó inevitablemente en mi manera de acompañar. Mi forma de trabajar se caracteriza por una escucha profunda en todos sus planos, donde tanto lo que se expresa con palabras como lo que comunica el cuerpo es tenido en cuenta, siempre desde el respeto y la amabilidad.
Con el tiempo, apareció una pieza que terminó de dar sentido al conjunto: la Psiconeuroinmunología. Un enfoque que encajó de forma natural con mi manera de comprender al ser humano, integrando los distintos sistemas y contextos que nos conforman, y permitiéndome acompañar los procesos desde una visión más amplia y coherente.
Hoy, mi trabajo es el resultado de todo este camino. Un acompañamiento integrador, sensible y personalizado, en el que pongo al servicio mis manos, mi escucha y mi experiencia, respetando el ritmo y las necesidades de cada persona.
Este es mi recorrido, y aquí lo comparto contigo, con gratitud por poder dedicarme a un trabajo que siento honesto, profundo y alineado con quien soy.
Si sientes que este acompañamiento puede resonar contigo, estaré encantada de escucharte.